Mirandés

Pablo Infante y el Mirandés fueron los grandes protagonistas de la Copa del Rey de 2012 (El Español)

El CD Mirandés y su increíble romance con la Copa del Rey

La Copa del Rey es el torneo en el que los humildes tienen la oportunidad de hacer frente a los poderosos. Es la historia de David contra Golliat que tantas veces ha deparado sorpresas. Sin duda, uno de los grandes protagonistas de los últimos años es el CD Mirandés que mantiene un idilio especial con esta competición.

Los de Miranda del Ebro vuelven a disputar unos cuartos de final por tercera vez en su historia. El actual formato, mucho más favorable para que los equipos de inferior categoría busquen la sorpresa, ha provocado que los de Anduva se hagan fuertes en casa y hayan logrado eliminar en la pasada ronda a todo un Sevilla.

Sin embargo,como decimos, no es la primera vez que el Mirandés alcanza las rondas finales de la Copa. El año 2012 fue, sin lugar a dudas, el mejor de la historia de este club. Los jabatos lograron el ascenso a Segunda División por primera vez y en el torneo del KO fueron capaces de alcanzar, ni más ni menos, que las semifinales.

Pablo Infante lidera al Mirandés

Por el camino fueron cayendo rivales. Primero equipos de una categoría similar a los rojillos como el Amorebieta, Balompédica Linense y Logroñés. Fue en dieciseisavos cuando uno de los premios gordos cayó en Anduva. El Villarreal, que por aquel entonces era equipo de Champions League, fue eliminado por un grupo liderado en el terreno de juego por un histórico como Pablo Infante.

La gesta del conjunto burgalés fue mayor teniendo en cuenta que la eliminatoria contra el submarino amarillo no fue a partido único como en la actualidad sino de ida y vuelta. El Mirandés se impuso contra todo pronóstico por un marcador global de 3-1.

En octavos fue otro primera el que se cruzó en el camino: El Racing de Santander. Los cántabros mordieron el polvo en terreno burgalés por 2-0 y no pasaron del empate en el Sardinero (1-1). El CD Mirandés estaba en cuartos de final. Los medios de comunicación se hacían eco de su gesta, que recordaba a la del Numancia años atrás.

Pero todavía quedaba por añadir una nueva víctima. El RCD Espanyol logró vencer en casa por 3-2 (el Mirandés se había adelantado 0-2 en el marcador). Faltaba el partido de vuelta en Anduva que contó con un lleno histórico. El milagro se produjo y los locales lograron una victoria in extremis con un gol de Caneda en la última jugada del partido.

Finalmente el sueño terminó en semifinales donde el Athletic Club que fue superior a su rival tanto en Miranda del Ebro como en San Mamés. Los de Bielsa se clasificaron para la final con un marcador global de 8-3. La aventura del Mirandés finalizaba pero todavía hoy la recordamos con añoranza.

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